El Centroforward Murió al Amanecer: cuando la libertad se convierte en mercancía

 

 

El Centroforward Murió al Amanecer, de Agustín Cuzzani, llega a escena con una historia que, aunque atraviesa el universo del fútbol, rápidamente abandona el terreno deportivo para internarse en una trama de poder, sometimiento y libertad. Bajo la dirección de Lorena Szekely, la puesta consigue sostener el suspenso y una tensión que crece hasta alcanzar un desenlace de fuerte impacto emocional.

Cacho, es un joven futbolista, a quien "literalmente" ponen en venta, para saldar las deudas agobiantes de su club. Pero detrás de ese negocio, aparece un misterioso empresario que convierte el sueño de ese deportista en un agobiante encierro. En ese particular palacio-prisión, convivirá con otros personajes que también han sido despojados de su libertad, cada uno con sus propias estrategias para sobrevivir.


Uno de los puntos fuertes de la obra, es el trabajo en equipo de todo el elenco @elenco_pum  (EMBA Quilmes). Las actuaciones logran construir un universo de personajes diferentes, con momentos de humor, tensión y dramatismo que enriquecen la narración. Se destaca especialmente el protagónico de Cacho, que sostiene con solvencia el recorrido de un personaje obligado a enfrentarse con sus propias convicciones. También sobresalen las composiciones de Elvis y del Gauchito Gil, entre otras, aportando intensidad y personalidad a una historia coral.

El guión es otro de los grandes aciertos. Cuzzani consigue mantener cierto misterio alrededor de ese extraño lugar en donde son confinados distintos personajes y de las verdaderas intenciones de quienes lo habitan, mientras los conflictos entre los sujetos, van revelando progresivamente las diferentes formas que puede adoptar el sometimiento. La tensión no desaparece y conduce al espectador hacia una resolución que adquiere una enorme dimensión emocional.

Solapada detrás de la historia de un futbolista vendido como mercancía, aparece la verdadera potencia de la obra y un fuerte mensaje político: Los cuerpos, los sueños y hasta la propia identidad pueden transformarse en objetos de intercambio cuando el poder económico decide sobre la vida de las personas. El fútbol funciona entonces como una metáfora de una sociedad donde algunos pueden comprarlo todo y otros, apenas "son comprados" a cambio de perderlo todo.

Allí aparece la pregunta que atraviesa toda la obra: ¿cuánto vale nuestra libertad? La respuesta llegará de la manera contundente en el desenlace, que obliga a mirar nuevamente todo lo sucedido y que convierte la decisión de Cacho en algo mucho más grande que un conflicto individual.

El Centroforward Murió al Amanecer, es una propuesta que combina buenas actuaciones, un guión sólido y una puesta que consigue mantener el interés hasta el final. Una obra que utiliza el fútbol como puerta de entrada para hablar de poder, ambición y sometimiento, pero que termina hablando, fundamentalmente, de aquello que no debería tener precio: nuestra propia libertad.

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