"Marúnica: la mujer que vuelve desde el arte" *Por Adrián Maglieri
Hay artistas que no pueden quedar en el olvido. Como si sus obras, sus gestos y hasta sus silencios encontraran siempre una grieta por donde regresar al presente. Marúnica (en su segunda temporada) los sábados de junio a las 17.30 en Itaca Complejo Teatral, se instala justamente en ese resquicio de la memoria que insiste, y trae al presente una voz que se niega a desaparecer.
La figura de la pintora gallega Maruja Mallo (Se recomienda 👉este video) reaparece mientras se filma un supuesto documental sobre su vida. Sin embargo, la propuesta va mucho más allá de una simple reconstrucción biográfica. La obra convierte el escenario en un espacio de evocación donde pasado y presente dialogan permanentemente, permitiendo que la artista vuelva a respirar frente a los espectadores.
En el centro de esta experiencia emerge una actuación monumental de Cecilia Hopkins. Su trabajo parece trascender la interpretación para transformarse en una verdadera encarnación de Mallo. Los cambios de voces y acentos entre la Maruja joven y la adulta, las variaciones corporales, las miradas, las posturas inspiradas en las líneas del teatro kabuki, y hasta los movimientos de baile, construyen un universo expresivo de una riqueza extraordinaria. Cada transición está cargada de precisión y sensibilidad, componiendo una obra maestra dentro de la propia ficción.
Las proyecciones audiovisuales acompañan este recorrido aportando capas de sentido y textura visual. La música envuelve las escenas con delicadeza mientras un títere introduce nuevas dimensiones poéticas en el relato. Todos estos elementos convergen sin imponerse unos sobre otros, formando una estética que recorre las distintas épocas, contradicciones y matices de la vida de Mallo.
Las anécdotas se vuelven entonces imágenes poderosas. Lo cotidiano y lo extraordinario se entrelazan en un tejido escénico que rescata no solo a una artista singular sino también una forma de entender el arte como acto de libertad y permanencia.
Marúnica, bajo la dirección de la experimentada Ana Alvarado, logra algo poco frecuente: que una figura histórica deje de pertenecer exclusivamente a los libros y vuelva a habitar nuestro presente. En esa operación teatral, sostenida por una actuación memorable de Cecilia Hopkins, la obra encuentra su mayor belleza y emerge como una joya en el circuito del teatro independiente.
Las entradas se consiguen por Alternativa Teatral
Informe de Adrián Maglieri (Antimedio del Sur) para Identidad play

%20Instagram.png)
Comentarios