LA FRAFILIDAD DE LAS CASAS (Sábados 21 hs TEATRO ARMENIA) "Sobre el amor, el dolor, y las formas de encontarse"

 

Ella corre sobre una cinta que no la lleva a ningún lado, ametrallando con palabras que comienzan con la misma inicial. Está convencida de moverse, pero al mismo tiempo, está detenida en un sitio fijo. Otra vez el mundo es creado por lo que decimos, las palabras inventan nuestras realidades. Eso es un poco la vida por momentos, tener la idea de movernos, aunque la sensación de no ir hacia ningún lado.

Así empieza la aventura de Casandra (Guadalupe Docampo) en “La fragilidad de las casas” (segunda temporada) los sábados 21 hs en Teatro Armenia (Armenia 1366, CABA). La obra, narra la vida de esta mujer desde su infancia en el recorrido hasta su adultez, por momentos sintiéndose “un poco confundida”, a través de fragmentos de experiencias en cada mudanza, y de sus deseos de ser querida.

Podemos citar en este punto la frase que alguna vez escuchamos: “Cada casa es un mundo”, y vaya que lo entenderemos en este maravilloso recorrido por capítulos, que tendrá filosos toques de humor y momentos épicos (me quedo con el aprendizaje del primer beso adolescente, pero hay muchos otros) aunque no nos engañemos, la construcción de la narrativa de “La fragilidad (…)”, no nos habla precisamente de las casas, de eso palpable y material, sino de lo que nos pasa en ellas, de cómo vivimos en ese interior y de lo que sentimos (o también sufrimos) habitándolas.  

                                            Crédito: prensa (Mutuverria)

Tres actores acompañan a Docampo, interpretando diversos personajes que pasaron por la vida de Csandra: Facundo Mejías, Julián Rodriguez Rona y Agustina Castro con música en vivo y también acrobacias. En esa fusión entre el relato, la música y el juego de salirse del entramado ficcional (“está bien así como lo digo” o “que te parece si esta parte la interpretamos así” discuten los actores en plena actuación) se delinea un código que imprime originalidad, velocidad, y al mismo tiempo, una notable profundidad que llega a conmover. El uso de una pantalla con proyección audiovisual de fondo, logra componer un collage que se ensambla de manera perfecta con los otros lenguajes.  

La única seguridad, es que en cada “mudanza” se van a reír con situaciones desopilantes, como una versión cruda de Caperucita roja, el amor llamando a la puerta (literal) de Casandra, su viaje al norte argentino donde será sanada y luego a Grecia, entre otras cosas, pero cuidado! (y esto no es spoiler sino pura advertencia) aunque lo parezca “La fragilidad (…)” no es una comedia, ni estrictamente habla de las casas, sino que interpela fuertemente en cuestiones profundas y sondea de manera implacable, sobre esos objetos que siempre nos aparecen extraños e inexplicables: el amor y algo así como encontrar una forma de ser felices. Casi nada ¿no?

La misma Casandra, hacia al final, cuando las risas se apaguen y se aquiete la música (y las sombras que la persiguieron) tirará algunas pistas para intentar lograrlo. Quizás una manera sea empezar a estar bien con uno mismo, reconocerse frágil para poder superarse y quedarse quieto para pensar, si, quedarse quieto, dejar de correr hacia ningún lado, para empezar a encontrarse.

“La fragilidad de las casas” (segunda temporada) los sábados 21 hs en el Teatro Armenia (Armenia 1366, CABA)

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Informe de Adrian Maglieri @antimedio1 para Identidad Play

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